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Cocaína
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Aspecto
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Polvo
blanco cristalino, parecido a la sal.
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Forma de tomar
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Normalmente
se aspira, también se inyecta y se fuma mezclada
con tabaco.
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Efectos
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Estimula,
excita, disminuye la fatiga, el sueño y el apetito.
Aumenta la seguridad subjetiva y produce vivencias
de bienestar. Puede provocar agitación,
impulsividad y agresividad.
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Riesgos
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Alteraciones
cardiocirculatorias: infartos, hipertensión,
hemorragias cerebrales. Alteraciones mentales:
delirios, agitación, insomnio, irritabilidad,
depresión de rebote. Lesiones locales de la mucosa
nasal.
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FORMAS
DE PRESENTACIÓN
La presentación más común de la cocaína es el clorhidrato
de cocaína el cual es un polvo blanco, cristalino,
soluble en agua y con efectos anestésicos al contacto con la
piel y mucosas. Además tiene efectos vasoconstrictores. Esta
ultima propiedad es la que explica su único empleo médico
actual en el campo de la cirugía de fosas nasales. Aparte de
esto no posee ningún otro uso médico.
Su
alto margen de consumo y su popularidad se explica debido al
consumo ilícito como droga "recreacional" que ha
venido en un vertiginoso aumento entre los jóvenes y adultos
del mundo entero, en las ultimas décadas.
CONSUMO.
'Rayas'. Se denomina así a la presentación del polvo de cocaína
listo para ser inhalado.
Se
estila la inhalación del clorhidrato de cocaína a través de
las fosas nasales y ocasionalmente se usa diluido con agua
para administración intravenosa.
Su
distribución esta en manos de traficantes clandestinos, pero
los efectos de su uso y abuso son evidentes en la comunidad de
pacientes que acuden tanto a los cuartos de urgencias de
nuestro país como a los consultorios ambulatorios públicos y
privados.
Otras de las presentaciones de la cocaína en nuestro medio
son: el basuco y la piedra.
El basuco es un producto colateral del proceso
de fabricación del clorhidrato -pasta básica- y es sumamente
tóxico. Su aspecto es el de un polvo chocolate de carácter
terroso que contiene algún porcentaje del alcaloide pero en
su mayor parte está compuesto de residuos propios del
proceso de elaboración de la pasta básica. Es más
barato que el clorhidrato y se consume en cigarrillos mezclado
con tabaco o marihuana.
La modalidad más reciente de presentación de la cocaína en
nuestro medio es la llamada piedra. Esta es un sólido
cristalino que consiste en el alcaloide de cocaína en su
forma de base. Se consume por sublimación mediante la
aplicación de calor a una mezcla de la base y ceniza en un
dispositivo especial o 'pipa para piedra'. Su efecto
euforizante así como el desarrollo de la dependencia es
mucho más rápido que con la inhalación nasal.
VÍAS
DE ADMINISTRACIÓN
El clorhidrato de cocaína es la forma de presentación mas
común de esta droga y consiste en un polvo blanco insoluble
con poder anestésico local y efecto vasoconstrictores
marcados. El clorhidrato de cocaína generalmente se consume
de forma intranasal donde produce anestesia y vasoconstricción
de las mucosas y
presenta una rápida absorción a través de la vasculatura de
la nasofaringe. El clorhidrato también puede ser administrado
por vía intravenosa demorando solo 16 segundos en llegar al
cerebro y produciendo sus efectos máximos en 30 segundos los
cuales van decreciendo en los próximos 30 minutos.
Otra forma de administración frecuentemente usada es la
inhalación de cocaína volatilizada. Esta forma cada vez mas
popular de consumo produce una rápida aparición de los
efectos, y delirio de persecución con el uso crónico. Se
produce una rápida absorción de la cocaína volatilizada
demorando 8 segundos en llegar al cerebro
y los efectos máximos se presentan a los 30 segundos y
decrecen en una forma muy rápida.
EFECTOS
FARMACOLÓGICOS
La cocaína está catalogada como una droga psicotrópica la
cual es un potente estimulante en el sistema nervioso
central produciendo un cuadro caracterizado por hiperestimulación,
hiperalerta, euforia y megalomanía.
En
dosis extremas produce también temblores, convulsiones y
delirio.
Con
el uso repetido aparecen los
efectos tóxicos en otras partes del cuerpo como son taquicardia,
hipertensión, midriasis, contracciones musculares,
alucinaciones visuales miniaturizadas, insomnio, ansiedad y
nerviosismo extremo, ideas delirantes paranoides, conductas
violentas y muertes debidas a colapso cardiorespiratorio.
METABOLISMO
Una vez en el cuerpo, la cocaína es metabolizada
principalmente por las colinesterasas, ya sea la plásmatica,
hepática o cerebrales.
En
los humanos los metabolitos resultantes son benzoil-ecgonina y
el eter metílico de la ecgonina.
Estos
metabolitos son productos más hidrosolubles que son
excretados en la orina.
La
vida media del alcaloide de cocaína es de 19 a 168 minutos,
lo que hace una vida media muy corta. Sin embargo los
metabolitos pueden durar hasta 5 días en el plasma, detectándose
en la orina hasta por 7 días luego del último consumo.
TOXICIDAD
En el uso no médico es a menudo frecuente la intoxicación
por sobre dosis y síntomas tóxicos. La intoxicación se basa
en una estimulación severa en el sistema nervioso
central que provoca convulsiones y en casos severos fallas
respiratorias.
La
muerte, si la dosis es lo suficientemente alta, puede ocurrir
sin importar la vía de administración aunque es más
frecuente en el caso de la administración intravenosa.
TIPOS DE CONSUMO
Basándonos en las características conductuales del consumo
podemos
diferenciar el uso "recreacional" del consumo
compulsivo que
caracteriza a la enfermedad adictiva.
Bajo la denominación de consumidores "recreacionales"
es posible
clasificar tres subtipos.
1. Experimental. Esta persona ha probado la droga una o
pocas
veces. Como la experiencia fue neutral o aún negativa, el o
ella no
volverán a usar la droga. El consumidor experimental de cocaína,
por ejemplo, ha inhalado algunas "líneas" de cocaína
y ha
encontrado que la droga no le produce la euforia esperada o
por el
contrario le produce disforia. Luego de una segunda
experiencia
similar con la droga, el o ella no volver a usa la droga
nuevamente.
2. Ocasional. Este es el llamado consumidor
"social" quien recurre
al uso de drogas de manera ocasional. Este consumo ocurre casi
siempre en un ambiente social tal como una fiesta. El consumo
es de
bajo nivel, y el consumidor experimenta pocas consecuencias
adversas como resultado. En el caso de un consumidor ocasional
de
cocaína, la cantidad raramente excede el 1/4 de gramo y la vía
de
administración es intranasal. Recordar que la mayoría de los
adictos pasaron por esta fase al comienzo de su carrera de
consumo.
3. Abuso. Esta persona puede ocasionalmente abusar de
la droga
intoxicándose. El consumidor de cocaína que entra en esta
categoría
es el que consume cantidades crecientes de la droga (1/2-1
gramo)
y frecuentemente comenzará a experimentar con la inyección
intravenosa de la droga o fumando base libre. Este tipo de
abuso es
el resultado de una decisión cognitiva y conciente de abusar
de la
droga y difiere cualitativamente del consumo adictivo. La
transición de consumidor social a un abusador es una
diferencia de
grados; la transición entre el abusador y el consumidor
adicto es
una diferencia de tipo. El abusador puede, por una cantidad de
razones, escoger el limitar su consumo de droga y revertir
hacia
ser un consumidor social.
4. Consumo compulsivo. Este tipo de consumo es el que
se presenta
cuando el paciente ha desarrollado dependencia hacia la cocaína.
Se
caracteriza por ser episódico y compulsivo. O sea que el
paciente
puede no consumir todos los días, pero cuando lo hace es de
manera
compulsiva y con perdida del control. Los intentos de control
por
parte del dependiente son infructuosos y comienza a notarse
uso a
pesar de daño. Con el consumo compulsivo o adictivo se
presentan
los fenómenos de tolerancia y dependencia química.
DEPENDENCIA
Anteriormente se pensaba que la cocaína solo producía
habituación
psicológica y no dependencia física. Sin embargo, hoy
día no es útil la separación semántica entre la
dependencia
psicológica y la dependencia física. La necesidad psicológica
de
continuar el uso es una parte de la adicción tanto como la
necesidad física de evitar el síndrome de abstinencia. Con
la
cocaína, la dependencia psicológica es mucho mayor que la
dependencia física, sin embargo, la evidencia clínica
sugiere que
existe un verdadero síndrome de abstinencia que sigue al uso
prolongado de cocaína: depresión, aislamiento social, deseo
de
usar, tremores, dolores musculares, disturbios en el apetito,
cambios en el electroencefalograma, cambios en los patrones de
sueño son definitivamente muestras de algo mas que una simple
dependencia psicológica.
La definición moderna de la dependencia a la cocaína utiliza
el
termino dependencia química que incluye el consumo
compulsivo, la
pérdida del control sobre el consumo y uso continuado a pesar
de
consecuencias negativas. Otro de los síntomas característicos
de
esta dependencia es la negación, que incluye la minimización,
la racionalización, la justificación, como parte del
componente
psicológico de la dependencia.
La dependencia a la cocaína es considerada como una
enfermedad primaria, crónica, progresiva y frecuentemente
mortal si no se detiene. Existe tratamiento disponible
actualmente y se basa en la abstinencia total y terapias de
grupo, ya sea de manera intrahospitalaria como ambulatoria.
Existe también una comunidad cada vez mas grande de personas
que
han superado la adicción activa y que se están recuperando
de esta
enfermedad.
SUSTANCIAS
QUÍMICAS QUE CONSTRUYEN LA COCAÍNA DE CONSUMO
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ETAPA
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SUSTANCIA
QUÍMICA
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SUSTITUTO
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De
hojas de coca a la pasta
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Queroseno,
Ácido Sulfúrico, Carbonato sódico.
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Gasolina,
Benceno, Carbonato de Sodio, Hidrosido Sódico.
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De
pasta a base de cocaína
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Ácido
sulfúrico, Permanganato Potasico
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Ácido
Clorhídrico, Dicromato Potasico, Hidrisido Sódico
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De
la base de cocaína al clorhidrato de cocaína.
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Éter
etílico, Acetona, Ácido Clorhídrico.
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Cloroformo,
Metimetilo Acetona, Gas Cloruro de Hidrógeno.
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Crack
y Cocaína
La
cocaína es una de las drogas adictivas más potentes. Una vez
que una persona ha probado la cocaína, no puede prever ni
controlar hasta qué punto seguirá usándola.
Las
principales formas de administración de cocaína son la
aspiración o inhalación, la inyección y el fumar (incluso
cristales de cocaína y crack). La inhalación es un proceso
que consiste en aspirar polvo de cocaína a través de las
ventanillas de la nariz, donde se absorbe a la corriente sanguínea
por medio de los tejidos nasales. La inyección es el acto de
usar una aguja para aplicar la droga directamente a la
corriente sanguínea. El fumar entraña inhalación del vapor
o humo de cocaína a los pulmones, donde la absorción a la
corriente sanguínea es tan rápida como por inyección.
"Crack"
es el nombre vulgar de la cocaína obtenida a partir de
clorhidrato de cocaína y convertida en cristales que se
pueden fumar. En lugar de ser necesario emplear el método más
volátil de tratamiento de cocaína con éter, la cocaína
crack se trata con amoníaco o bicarbonato de sodio y agua y
se calienta para retirar el clorhidrato, con lo que se produce
una forma de cocaína que puede fumarse. El término
"crack" se refiere al crujido que se oye cuando se
fuma (o se calienta) la mezcla, presuntamente causado por el
bicarbonato de sodio.
Hay
un gran riesgo, ya sea que la cocaína se inhale, se inyecte o
se fume. Al parecer, el uso compulsivo de cocaína puede
acelerarse si la sustancia se fuma en lugar de absorberse por
vía intranasal. El fumar permite que dosis extremadamente
altas de cocaína lleguen al cerebro muy rápido y produzcan
un estímulo intenso e inmediato. El usuario de drogas
inyectables está expuesto al riesgo de transmitir o contraer
la infección por el VIH/SIDA si comparte agujas u otro equipo
de inyecciones.
Peligros
para la salud
La
cocaína es un fuerte estimulante del sistema nervioso central
que obstaculiza el proceso de reabsorción de dopamina, un
mensajero químico que está relacionado con el placer y el
movimiento. La dopamina se libera como parte del sistema de
recompensa del cerebro y tiene que ver con el estímulo que
caracteriza el consumo de cocaína.
Los
efectos físicos del uso de cocaína incluyen constricción de
los vasos sanguíneos periféricos, dilatación de las pupilas
y aumento de la temperatura, la frecuencia cardiaca y la tensión
arterial. La duración de los efectos eufóricos inmediatos de
la cocaína, que incluyen hiperestímulo, reducción de la
fatiga y claridad mental, depende de la forma de administración.
Cuanto más rápida sea la absorción, más intenso será el
estímulo. Por otra parte, cuanto más rápida sea la absorción,
más breve será la acción. El estímulo de la inhalación
puede durar de 15 a 30 minutos y el de fumar, de 5 a 10
minutos. Aumentar el uso de cocaína puede reducir el
período de estímulo.
Algunos
usuarios de cocaína dicen que sienten desasosiego,
irritabilidad y ansiedad. Se puede desarrollar una tolerancia
notable del estímulo y muchos adictos dicen que tratan, en
vano, de que la droga les produzca tanto placer como durante
la primera exposición. Las pruebas científicas indican que
la potente propiedad de refuerzo neurosicológico de la cocaína
lleva a la persona al uso continuo, a pesar de las
consecuencias físicas y sociales nocivas. En casos raros,
puede ocurrir muerte repentina la primera vez que se usa cocaína
o inesperada de ahí en adelante. Sin embargo, no hay forma de
determinar quién tendría predisposición a la muerte
repentina.
Las
dosis elevadas o el uso prolongado de cocaína o ambas cosas
pueden desencadenar paranoia. El fumar cocaína 'crack' puede
producir una conducta paranoide particularmente agresiva en
los usuarios.
Cuando
los adictos dejan de usar cocaína, a menudo se deprimen. Eso
también puede llevar a un mayor uso de cocaína para aliviar
la depresión. La inhalación prolongada de cocaína puede
resultar en ulceración de la membrana mucosa de la nariz y
puede lesionar tanto el tabique nasal como para
provocar su colapso. Las muertes relacionadas con el uso de
cocaína se producen a menudo como consecuencia de paro cardíaco
o ataques, seguidos de paro respiratorio.
Mayor
peligro: etileno de cocaína
Cuando
la gente mezcla el consumo de cocaína con el de alcohol,
agrava el peligro que presenta cada droga y, sin saberlo, hace
un complejo experimento químico en su propio cuerpo. Varios
investigadores han descubierto que el hígado humano combina
la cocaína con el alcohol y fabrica una tercera sustancia, el
etileno de cocaína, que intensifica los efectos eufóricos de
la cocaína y, al mismo tiempo, tal vez aumenta el riesgo de
muerte repentina.
Tratamiento
El
abuso generalizado de cocaína ha desencadenado un extenso
esfuerzo por establecer programas de tratamiento contra esta
clase de toxicomanía.
La
más alta prioridad es encontrar un medicamento que impida o
reduzca notablemente los efectos de la cocaína, para usarlo
como parte de un programa integral de tratamiento.
Otros
investigadores también están estudiando medicamentos que
ayuden a aliviar las grandes ansias de consumir droga que
sufren a menudo las personas cuando están sometidas a
tratamiento por adicción a la cocaína.
Actualmente
se investigan varios productos para probar su sinocuidad y eficacia para tratar la adicción a la cocaína.
Además
de los tratamientos farmacológicos, las intervenciones para
modificar el comportamiento, especialmente la terapéutica
cognoscitiva del comportamiento, pueden resultar eficaces en
reducir el uso de drogas en los pacientes tratados por causa
de abuso de cocaína. La prestación de servicios terapéuticos
en una combinación óptima para cada persona reviste
importancia crítica para el éxito de los resultados del
tratamiento.
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