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Sustancias
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HEROÍNA
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Aspecto
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Polvo
de color blanco como la harina o marrón oscuro como el
azúcar moreno.
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Forma de tomar
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Se
inyecta, se fuma o se inhala.
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Efectos
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Relaja
y elimina el dolor y la ansiedad. Induce el sueño y
disminuye el estado de alerta y el funcionamiento
mental.
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Riesgos
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Alteraciones
digestivas: falta de apetito, estreñimiento.
Alteraciones cardiocirculatorias: hipotensión.
Alteraciones del sistema nervioso: trastornos de memoria
y atención, pérdida de motivación, depresión.
Alteraciones metabólicas.
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La
heroína es una droga altamente adictiva
La
droga derivada desde la morfina, que se obtiene desde el opio
.
Afecta
los sistemas de placer del cerebro e intervine afectando
la capacidad del cerebro para percibir dolor.
La
heroína puede utilizarse en una variedad de maneras,
dependiendo de la preferencia de usuario y la pureza de la
droga. La heroína puede ser:
-
Inyectada en una vena
-
Inyectada en un músculo
-
Fumada, mezclada con un tabaco de un cigarrillo común o de
marihuana
-
Inhalada
La
heroína es muy rápida en sus efectos especialmente cuando se
inyecta.
La
heroína inyectada alcanza el cerebro en 15 a 30 segundos. rápidamente
el organismo desarrolla tolerancia a la droga y en
consecuencia requiere de mas cantidad para sostener su efecto.
HISTORIA.
El
opio se extrae de las cápsulas de adormidera (papaver
Somniferum). Su cultivo se extiende por Asia menor, India y
Extremo Oriente. Ha sido una de las drogas más empleadas históricamente,
sus efectos eran conocidos desde antiguo, así como sus
peligros, por lo que hasta finales del S. XVIII no se utilizó
más que como medicamento.
Su
uso como droga se extendió por Europa a finales del S. XVIII,
pero es a principios del S. XIX cuando tiene lugar en China
los primeros problemas de toxicomanía por esta droga; como
consecuencia de los intereses comerciales de Inglaterra se
produce la entrada masiva de Opio en China, lo que trajo como
consecuencia un aumento del 6.000% de opiómanos en tan solo
28 años. El intento del gobierno chino de limitar el consumo
finalizó con las dos guerras del opio al final de las cuales
Inglaterra se anexionó Hong-Kong.
En
1906 Setürner aisló la MORFINA . Debido a sus potentes
propiedades analgésicas pronto empezó a utilizarse entre los
heridos de las guerras franco-prusianas y de secesión, lo que
trajo como consecuencia los primeros casos de morfinomanía, a
pesar de lo cual el uso de la morfina se extendió también
entre la población civil.
En
1874 Dreser descubrió la HEROINA investigando la obtención
de un derivado opiáceo con las propiedades analgésicas de la
morfina, pero que careciese de la acción adictiva. Con los
primeros ensayos del producto se creyó haberlo conseguido,
pero pronto empezaron a aparecer los primeros problemas y se
vio que la heroína era un producto mucho más adictivo que la
morfina.
La
perspicacia de las organizaciones mafiosas que adivinaron la
fuente de ingresos que suponía él trafico de heroína, junto
con algunas circunstancias sociales como la guerra de Vietnam
y su honda repercusión sobre la juventud, favorecieron que el
consumo de heroína se extendiera rápidamente entre los jóvenes.
EFECTOS
FARMACOLÓGICOS.
Farmacológicamente
son depresores del Sistema Nervioso Central. Con algunas
propiedades estimulantes. Los componentes activos del opio son
aproximadamente 25, de los cuales sólo 4 se usan en medicina:
Morfina, Codeína, Papaverina y Noscarina. Por sus propiedades
farmacológicas, los opiáceos en general producen dependencia
psíquica, tolerancia y una rápida e intensa dependencia física
causante de un síndrome de abstinencia intenso cuando se
interrumpe bruscamente el consumo; que se manifiesta con
bostezos, lagrimeo sudación, temblores, dolores musculares,
insomnio, etc.
EFECTOS
POTENCIALMENTE NOCIVOS SOBRE EL ORGANISMO.
Los
opiáceos son sustancias químicas casi inocuas a nivel físico,
sin embargo por sus propiedades farmacológicas crean una rápida
e intensa adicción, de manera que la droga se convierte en el
eje central de la vida del sujeto y todas sus acciones,
pensamientos, deseos, etc., giran entorno a la droga; Su vida
se centra en conseguir y consumir la droga.
Desde
el punto de vista físico y teniendo en cuenta las condiciones
en que se consumen estas sustancias (generalmente por vía
intravenosa, sin ninguna asepsia ni higiene, etc. ) las
patologías que con mas frecuencia se asocian al consumo de
heroína, son las enfermedades infecciosas como hepatitis,
endocarditis, S.I.D.A., infecciones locales etc.
INTOXICACIÓN
AGUDA.
La
sobredosis o intoxicación aguda por opiáceos es quizá la
complicación y la causa más frecuente de muerte en los
adictos a opiáceos. Las situaciones que pueden llevar al
sujeto a esta sobredosis son varias, pero sobre todo:
El
porcentaje siempre variable de ADULTERACIÓN, hace que el
individuo desconozca la cantidad exacta de producto puro que
se inyecta.
La
disminución de la tolerancia a una dosis determinada, tras
períodos mas o menos largos de abstinencia, etc.
Conviene
distinguir los cuadros de sobredosis en los que el sujeto
puede morir por parada cardio-respiratoria debida a la
anestesia del centro respiratorio del Sistema Nervioso
Central, con lo que falla el movimiento reflejo de la
respiración, de los cuadros de muerte por envenenamiento por
sustancias adulteradas. En el primer caso el cuadro cede rápidamente
con antagonistas opiáceos y en el segundo caso, requiere un
tratamiento específico al tóxico consumido.
Heroína
La heroína es
una droga extremadamente adictiva cuyo uso es un problema
serio . Los estimados actuales sugieren que aproximadamente
600.000 individuos necesitan tratamiento por heroinomanía
solo en USA. Estudios recientes indican que la forma de usar
la heroína ha cambiado, pasando de inyectarse droga a
inhalarla o fumarla, debido a que se obtiene mayor pureza con
estos métodos y al concepto erróneo de que estas formas de
empleo no llevarán a la adicción. El heroinómano usa la
droga, como promedio, hasta cuatro veces al día.
La
heroína se procesa a partir de la morfina, sustancia que
ocurre naturalmente y se extrae de la bellota de la adormidera
asiática. Aparece generalmente en forma de polvo blanco o
marrón. Los nombres vulgares relacionados con esta droga
incluyen "smack" ("pasta"), "H,"
("H"), "skag" ("polvo blanco"),
y "junk" ("lenguazo"). Otros nombres se
refieren al tipo de heroína producido en una zona geográfica
específica, como "Mexican black tar"
("goma").
Peligros
para la salud
La
heroinomanía puede traer graves consecuencias para la salud,
entre ellas sobredosis mortal, aborto espontáneo, colapso de
las venas, y enfermedades infecciosas, incluso VIH/SIDA y
hepatitis.
Los
efectos a corto plazo del abuso de heroína aparecen poco
después de la primera dosis y desaparecen en unas cuantas
horas. Después de una inyección de la droga, el usuario dice
sentir un brote de euforia ("rush") acompañado de
un cálido sonrojo de la piel, boca seca y extremidades
pesadas. Después de esta euforia inicial, el usuario está
"volando" ("on the nod"), estado en el que
se alterna la vigilia con el adormecimiento y se turban las
facultades mentales debido a la depresión del sistema
nervioso central.
Los
efectos de la heroína a largo plazo aparecen después que la
droga se ha estado usando repetidamente por algún período de
tiempo. El usuario crónico puede sufrir colapso de las venas,
infección del endocardio y de las válvulas del corazón,
abscesos, celulitis y enfermedades del hígado. Puede haber
complicaciones pulmonares, incluso varios tipos de neumonía,
como resultado del mal estado de salud del toxicómano, así
como por los efectos depresivos de la heroína sobre la
respiración.
Además
de los efectos de la misma droga, la heroína que se vende en
la calle puede tener aditivos que no se disuelven con
facilidad y obstruyen los vasos sanguíneos que van a los
pulmones, el hígado, los riñones o el cerebro. Esto puede
causar infección o hasta muerte de pequeños grupos de células
en estos órganos vitales.
La
Red de Alerta sobre Abuso de Drogas (DAWN) de la Administración
de Servicios de Abuso de Sustancias y de Salud Mental recopila
datos sobre muertes y episodios relacionados con drogas en las
salas de urgencia de los hospitales de 21 zonas
metropolitanas. Según los informes de 1995, entre las drogas
vinculadas con mayor frecuencia a la muerte, la heroína quedó
en segundo lugar. De 1990 a 1995 el número de episodios
relacionados con la heroína se duplicó, y entre 1994 y 1995,
aumentó 19 por ciento.
Tolerancia,
toxicomanía y abstinencia
El
uso regular de la heroína produce tolerancia a la droga, lo
que significa que el toxicómano debe usar mayor cantidad para
obtener la misma intensidad o efecto. Este uso de mayores
dosis lleva, con el tiempo, a la dependencia física, en la
que el cuerpo, al haberse adaptado a la presencia de la droga,
puede sufrir síntomas de abstinencia si se reduce o se
abandona su uso.
La
abstinencia, que en el toxicómano regular puede ocurrir tan
pronto como varias horas después de la última administración
de heroína, provoca deseo de usar la droga, agitación,
dolores en los músculos y en los huesos, insomnio, diarrea y
vómitos, escalofríos con piel de gallina ("cold turkey"),
movimientos en forma de patadas ("kicking the
habit") y otros síntomas. Entre éstos, los principales
alcanzan su punto máximo de 48 horas a 72 horas después de
la última dosis y se calman después de una semana más
o menos. La abstinencia repentina en los usuarios que dependen
mucho de la droga y están en mal estado de salud resulta
mortal a veces, aunque se cree que la supresión de heroína
es mucho menos peligrosa que la de alcohol y barbituratos.
Tratamiento
Hay
una gran variedad de opciones terapéuticas para la adicción
a la heroína, entre las que figuran los medicamentos y la
terapéutica de la conducta. La ciencia nos ha enseñado que
combinar tratamiento a base de medicamentos con otros
servicios de apoyo al paciente hace posible que el toxicómano
deje de usar la heroína (u otro opiáceo) y vuelva a una vida
más estable y productiva.
METADONA
La
Metadona, un medicamento opiáceo sintético que
obstaculiza los efectos de la heroína durante unas 24 horas,
tiene una historia de éxitos probados cuando se receta en
concentraciones suficientemente altas para las personas
adictas a la heroína. El LAAM, que también es
un fármaco opiáceo sintético para tratar la heroinomanía,
puede impedir los efectos de la heroína hasta 72 horas. Otros
productos aprobados son la naloxona, que se
utiliza para tratar los casos de dosis excesivas, y la naltrexona,
que obstruyen los efectos de la morfina, la heroína y otros
opiáceos. También se están estudiando otros medicamentos
utilizados en los programas de tratamiento contra la heroína.
Hay
muchos tratamientos de la conducta eficaces contra la
heroinoamanía. Estos pueden incluir métodos residenciales y
ambulatorios. Varias terapéuticas nuevas de la conducta están
resultando especialmente prometedoras contra este tipo de
adicción.
La
terapia de manejo de situaciones imprevistas
utiliza un sistema basado en el concepto del vale, donde el
paciente gana "puntos" por tener resultados
negativos en los análisis que determinan si ha usado drogas,
y puede cambiarlos por artículos que fomentan una vida sana.
Las intervenciones de la conducta cognoscitiva
se han ideado para ayudar a modificar el pensamiento, las
esperanzas y los comportamientos del paciente y para aumentar
su habilidad de hacerle frente a varios factores causantes de
tensión nerviosa en la vida.
El
Perfil estatal de abuso de alcohol y drogas,* es una encuesta
sobre recursos, servicios, y necesidades relacionadas con el
abuso del alcohol y las drogas en los Estados Unidos. Esta
información indica que, en 1995, el abuso de heroína ocupó
el segundo lugar entre las causas responsables por el mayor número
de ingresos en programas de tratamiento antidrogas
subvencionados por el estado. En Puerto Rico, California,
Connecticut, Maryland, Massachusetts, New Jersey, Rhode Island
y Washington, fue la principal droga de abuso mencionada por
los nuevos pacientes sometidos a tratamiento por drogadicción
en programas subvencionados por el estado.
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