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Sustancia
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ALUCINÓGENOS
(ácido, LSD)
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Aspecto
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Pastillas
en un trozo de papel secante impregnado con el ácido.
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Forma de tomar
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Se
tragan.
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Efectos
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Provocan
alteraciones en la forma de ver la realidad,
ampliando o distorsionando las formas de las cosas,
los colores, los tamaños y los sonidos.
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Riesgos
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Alteraciones
mentales: insomnio, delirios, alucinaciones,
trastornos del estado de ánimo, irritabilidad.
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LSD
O LSD-25 (Dietilamida del ácido lisérgico).
Esta
droga fue descubierta por casualidad, por el doctor Hofmann,
el 2 de Mayo de 1938. El ácido lisérgico es un componente más
entre los muchos del cornezuelo del centeno, pero ese día,
Hofmann le añadió un grupo, la dietilamida, logrando de este
modo, por semi síntesis, un producto al que denominó en alemán <<lyserg-saure-Diethylamid>>,
de cuyas iniciales surgió la famosa LSD, a la que se añadió
el número 25, porque era el número del orden correspondiente
a otros tantos experimentos previos. Los químicos y
psiquiatras españoles proponen que su nombre, traduciendo al
castellano el alemán dado por Hofmann, debería ser DAL, de
acuerdo con nuestra sintaxis.
La
droga fue utilizada por científicos y psiquiatras para sus
experimentos con enfermos esquizofrénicos, pero pronto, en
los 50, esta droga pasó al dominio público rápidamente.
Tres fueron las razones de este éxito: la primera, su alta
actividad, ya reseñada; la segunda, la facilidad de disimular
un líquido incoloro, inodoro e insípido, como son los
preparados de LSD, pudiéndose depositar algunas gotas en
terrones de azúcar, agua, papel secante, u otros soportes
anodinos pasando inadvertidos; la tercera razón, es la
facilidad relativa de su síntesis clandestina, a partir del
ácido lisérgico en laboratorios farmacéuticos.
Las
dosis necesarias para obtener síntomas considerables en el
hombre es de un microgramo por Kg. peso. Según el psiquiatra
Sidney Cohen, medio Kg. de LSD en el agua potable del
suministro de Nueva York, podría producir una psicosis modelo
en toda la población urbana.
Generalmente,
las personas que toman LSD, toman otras drogas. Muy
frecuentemente el abuso de LSD está asociado con el uso de
anfetaminas, cocaína, marihuana y otros alucinógenos. El
abuso de LSD-25 llegó o se descubrió por primera vez en
Estados Unidos en 1959, cuando la policía comprobó que dicha
droga era utilizada por los miembros de una secta religiosa de
Seattle.
La
acción del LSD, se inicia treinta minutos después de la
toma, alcanzando su máximo al cabo de una hora, llegando a
durar unas cinco horas, disminuye gradualmente en las ocho
horas siguientes y sus efectos persisten durante un periodo
variable de tiempo. Como todos los alucinógenos, el LSD
presenta diversas acciones, que han sido resumidas en 1968 por
Hole. Entre los síntomas vegetativos existe una
simpaticotonía,
que origina midriasis (dilatación de las pupilas), respiración
lenta, corazón palpitante o lento, hipo o hipertensión,
lagrimeo, sensación de calor o frío, sudoración, opresión
en la cabeza y en el abdomen, muchas veces nauseas, vómitos y
piloerección (piel de gallina). Estos síntomas se presentan
la mayoría de las veces antes de la aparición de los síntomas
psíquicos propiamente dichos. Entre las alucinaciones
destacan, las ópticas, que se influencian por la
emocionabilidad. Van desde las alucinaciones elementales
simples (llamaradas, chisporroteos, resplandores, torbellinos,
etc...), a la visión del mundo exterior con variados y
multicolores contornos y formas sencillas flotando libremente,
hasta las composiciones tremendamente ricas, delicadamente
distribuidas, con ornamentos de vistosos coloridos de
naturaleza caleidoscópica.
Además
de estos elementos formales, más o menos abstractos, también
puede haber escenas figuradas con cuadros concretos (objetos,
animales, personas, seres de fábula, muy parecidos a los
habituales del mundo de los ensueños).
Los
fenómenos acústicos tienen un papel de segundo orden.
Algunos consisten en "oír voces", lo cual recuerda
algunas alucinaciones de la esquizofrenia.
Entre
la sensaciones corporales anormales, Hole menciona dos grupos
diferentes: uno, son sensaciones divertidas y extravagantes;
el otro se trata de sensaciones angustiosas y fantásticas.
Las
vivencias alteradas del espacio y del tiempo son muy
impresionantes con la LSD. Con dosis elevadas se pierde
completamente la orientación del lugar. A menudo, pocos
minutos corresponden a una duración subjetiva de años, lo
cual comprende que pueda ocasionar grandes irritaciones cuando
se compara el tiempo transcurrido con el tiempo
"interno" vivido.
El LSD además de alterar el psiquismo, como el resto de
sustancias alucinógenas, afectan generalmente al sistema
nervioso autónomo, provocando una dilatación de las pupilas,
provoca un aumento de la frecuencia cardíaca, eleva la presión
sistólica y distólica de la sangre de 10 a 20 ml. de
mercurio y aumentan la concentración de glucosa en sangre
entre el 10 y 20 por 100. Todos estos fenómenos se deben a
una estimulación del simpático. También pueden exacerbar
los reflejos espinales.
Los
efectos posteriores, que se observan en algunas personas,
incluso durante días, son conducta calmosa, introspección,
etc. También se produce una resaca similar a la etílica, con
cefaleas.
Hay
quién recurre al LSD ansioso de ampliar sus experiencias
mentales y de romper las cadenas de la clase y la sociedad en
que está sumergido. Pequeños grupos, con elevado nivel de
instrucción, abusan de la LSD, hasta el extremo de modificar
deliberadamente su percepción del mundo.
Hoy
en día el mayor productor de LSD es Holanda, en cuyos
laboratorios clandestinos se fabrica la droga, que
posteriormente será distribuida por todo el mundo en un
formato singular y característico, que es un pequeño cartón
secante cuadrado de 5mm.
LSD
Informacion
de NIDA
La
LSD (dietilamida del ácido lisérgico) es una de las
principales drogas en la categoría de alucinógenos. La LSD
fue descubierta en 1938 y es una de las sustancias químicas más
potentes entre las que alteran el estado de ánimo. Se fabrica
a partir del ácido lisérgico, encontrado en el argot, un
hongo que crece en el centeno y otros cereales.
La
LSD, comúnmente llamada "ácido", se vende en la
calle en tabletas, cápsulas y, a veces, en líquido. Es
inodora, incolora y tiene un sabor ligeramente amargo. Suele
ingerirse por la boca. Con frecuencia, la LSD se agrega a
papel absorbente, como papel secante, y se divide en pequeños
cuadrados decorados, cada uno de los cuales constituye una
dosis.
La
Administración para el Control de Estupefacientes (DEA)
reporta que la potencia de las muestras de LSD obtenidas
actualmente de fuentes ilícitas varía de 20 a 80 microgramos
de LSD por dosis. Esto es mucho menos que las concentraciones
reportadas durante la década de los 60 y comienzos de los 70,
cuando la dosis por unidad variaba de 100 a 200 microgramos o
más.
Peligros
para la salud
Los
efectos de la LSD son impredecibles. Dependen de la cantidad
ingerida; la personalidad, el estado de ánimo y las
expectativas del usuario; y el medio ambiente en que se use la
droga. Por lo general, el usuario siente los primeros efectos
de la droga de 30 a 90 minutos después de tomarla. Los
efectos físicos incluyen dilatación de las pupilas, aumento
de la temperatura corporal, la frecuencia cardíaca y la tensión
arterial, sudor, inapetencia, insomnio, sequedad en la boca y
temblores.
Las
sensaciones y los sentimientos cambian mucho más drásticamente
que los signos físicos. Es posible que el usuario sienta
distintas emociones a la vez o pase rápido de una emoción a
otra. Si se toman dosis altas, la droga produce delirio y
alucinaciones visuales. El sentido del tiempo y de sí mismo
cambia en el usuario. Las sensaciones parecen
"cruzarse" y dan al usuario la idea de oír los
colores y ver los sonidos. Estos cambios pueden ser
atemorizantes y causar pánico.
Los
usuarios dan el nombre de "viaje" a su experiencia
con la LSD y de "mal viaje" a las reacciones
adversas agudas. Estas experiencias son prolongadas; por lo
general, comienzan a desaparecer al cabo de unas 12 horas.
Muchos
usuarios de LSD tienen "flashbacks" o recurrencias
de experiencias sin haber ingerido la droga de nuevo. Una
recurrencia ocurre súbitamente, sin previo aviso y puede
ocurrir desde unos días, hasta un año después del uso de
LSD. Los "flashbacks" ocurren en personas que han
utilizado halucinógens en forma crónica o que tienen
problemas de personalidad. Sin embargo, personas que no tienen
otros problemas de salud, pueden también experimentar
"flashbacks." Los "viajes malos" y las
recurrencias son solo parte de los riesgos del uso de LSD. Los
usuarios de la LSD puden manifestar sicosis relativamente
prolongadas, tales como esquizofrenia o depresión severa. Es
dificil determinar el alcance y el mecanismo de relación de
la LSD con estas enfermedades.
Casi
todos los usuarios de LSD disminuyen o abandonan
voluntariamente su uso con el tiempo. La LSD no se considera
una droga adictiva, ya que no causa un comportamiento
compulsivo tendiente a la búsqueda de drogas como sucede con
la cocaína, las anfetaminas, la heroína, el alcohol y la
nicotina. Sin embargo, como muchas de las drogas adictivas, la
LSD produce tolerancia, de manera que algunos usuarios
constantes deben tomar dosis cada vez mayores para lograr el
estado de intoxicación previo. Esta es una práctica
sumamente peligrosa, dada la naturaleza impredecible de los
efectos de la droga.NIDA está financiando estudios sobre las
propiedades neuroquímicas y de conducta de la LSD. Estas
investigaciones ofrecerán una mejor comprensión de los
mecanismos de acción de la droga.
Alcance
del uso
Estudio
de observación del futuro
(MTF)*
Desde
1975, se ha encuestado anualmente a casi 17 000 estudiantes de
último año de secundaria en todo el país para determinar
las tendencias del uso de drogas y las creencias y actitud de
estos jóvenes respecto al uso de drogas. En los últimos 2 años,
el porcentaje de estudiantes de este grupo que han usado LSD
se ha mantenido relativamente estable. Entre 1975 y 1997, el
uso más bajo de LSD durante la vida fue registrado por la
promoción de 1986, cuando 7,2 por ciento de los estudiantes
de último año de secundaria dijeron haberla usado al menos
una vez en su vida. En 1997, 13,6 por ciento de estos
estudiantes habían experimentado con LSD por lo menos una vez
en su vida. El porcentaje de estudiantes de 12o grado que
dijeron haber usado esta droga en el último año casi se
duplicó, aumentando de un mínimo de 4,4 por ciento en 1985 a
8,4 por ciento en 1997.
En
1997, 34,7 por ciento de los estudiantes de último año de
secundaria dijeron creer que el uso de LSD una o dos veces
acarreaba un gran riesgo y 76,6 por ciento vieron un gran
riesgo en su uso regular. Más del 80 por ciento de los
estudiantes de este grupo estuvieron en contra de que la gente
usara LSD una o dos veces y más del 93 por ciento de que la
usara regularmente.
Casi
51 por ciento de estos estudiantes dijeron que habría sido
bastante fácil o muy fácil para ellos conseguir LSD si lo
hubieran deseado.
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